Pérgolas para jardín: tipos y ventajas

Una pérgola es un elemento prácticamente imprescindible en un jardín grande, ya que protege del sol a la par que permite crear un rincón especial. Arquitectónicamente hablando, una pérgola es una estructura constituida a base de una serie de pilares que después soportan entre sí las vigas. Sobre éstas se pueden colocar otros materiales para cubrir la zona.

Antes de instalar una pérgola conviene tener claro para qué se va a utilizar (comedor al aire libre, sombra junto a la piscina…), en qué zona la quiero instalar (y su tamaño), la dirección del viento y, sobre todo, cuál es el recorrido del sol sobre el jardín (para garantizar la mejor sombra). A partir de las respuestas a estas preguntas básicas se podrá elegir el material, forma y tamaño más adecuados para construir la pérgola.

Materiales de las pérgolas

Según los materiales de los que está hecha la estructura de una pérgola, pueden ser:

  • De aluminio: su estética es minimalista porque sus líneas son sencillas. Son duraderas y resistentes. El aluminio es un material muy resistente al sol y al desgaste, no necesita mantenimiento y, como es ligero, se puede montar y desmontar con facilidad.
  • De madera: debe elegirse una madera de buena calidad, que sea resistente a diversas condiciones climáticas como calor, lluvia, frío o viento. Por ello suelen ser un poco más caras. Además, la madera debe ser cuidada con productos específicos para evitar que se estropee, encareciendo su mantenimiento.
  • De obra: habitualmente de cemento, ladrillo u hormigón.
  • De hierro: se colocan en menor medida porque con la lluvia se oxidan.

La mayor parte de las pérgolas tienen también algún material que cubre la estructura. Estas cubiertas pueden ser:

  • Telas impermeables: se pueden quitar y poner en función del sol que se quiera recibir. Lo más común es que esta tela sea de lona, como los toldos.
  • Cañizo o brezo natural: para un aspecto más rústico. Son más baratos que otros materiales, pero menos duraderos.
  • Bambú: puede dar un aire más playero o selvático al jardín.
  • Bioclimáticas: regulan la temperatura y la intensidad de la luz de la zona que cubren. Esto se consigue gracias a un sistema de lamas orientables que se pueden abrir y graduar en diferentes ángulos. Habitualmente estas lamas son de aluminio.
  • También es posible encontrar pérgolas mixtas, en las que la mitad del techo es de cemento (como un porche) y la otra mitad es pérgola.

En función de cuánto espacio ocupen estas techumbres se puede hablar de pérgolas totalmente cubiertas, parcialmente cubiertas o descubiertas (si no están tapadas por ningún material). Este techo, asimismo, puede ser plano, a un agua o dos aguas.

Tipos de pérgola

Existen esencialmente dos tipos de pérgola: fijas y móviles. Las fijas están ancladas en el suelo y, por tanto, son más estables. Por otro lado, las móviles pueden quitar y ponerse, de manera que pueden guardarse al acabar el verano y garantizar así una mejor conservación.

En cuanto a la forma, las más habituales son rectangulares o cuadradas. No obstante también existen redondas, octogonales, hexagonales… que aportan diferentes estilos al jardín.

Ventajas de las pérgolas

Las pérgolas tienen varias ventajas, entre las que destacan:

  • Permiten reducir el impacto de la radiación solar. No sólo para crear sombra en el jardín, sino también para proteger los muros del sobrecalentamiento y evitar el aumento de temperatura en el interior. Esto se consigue redirigiendo los rayos solares con un toldo para que no incidan sobre las paredes.
  • Ayudan a mantener el mobiliario externo: si la pérgola está cubierta por un toldo, cañizo, etc. reducirá la humedad de la lluvia y el sol que le llegan a los muebles colocados en el exterior. De esta manera se conservarán durante más tiempo.
  • Son útiles para el cultivo de plantas de exterior: estas estructuras son ideales para cultivar especies trepadoras o rastreras.
  • Dan intimidad: el techo de la pérgola resguarda al que está bajo ella de las miradas indiscretas de los vecinos.
  • Aportan elegancia: se están convirtiendo en un elemento decorativo muy extendido entre las casas con jardín.

Pueden ser usadas en invierno, ya que el techo tapará parte del frío. Colocando una estufa en su interior se puede disfrutar de un rato en el jardín si la temperatura no es demasiado baja.


Comentarios

Una respuesta a «Pérgolas para jardín: tipos y ventajas»

  1. […] según la necesidad de cada momento) o instalar una pérgola que tape una parte de la azotea. Esta pérgola puede tener un techo fijo o una tela que se pueda abrir y […]